NOTA DE PRENSA

Castellón, 8 de junio de 2017.

GECEN PIDE A LA CONSELLERIA QUE PROHÍBA LA CAZA EN EL PRAT.

EL INFORME TÉCNICO DEL GRUP AU MUESTRA LA INCOMPATIBILIDAD DE LA ACTIVIDAD CON LA PRESERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD DEL PARQUE.

Tras la presentación la semana pasada del documento técnico en la Junta Rectora del Parque Natural del Prat de Cabanes-Torreblanca, mostrando las nefastas consecuencias de la caza sobre la biodiversidad del Prat, GECEN pide su prohibición total hasta que se tomen las medidas necesarias de gestión para compatibilizar dicha actividad con la preservación de la avifauna, si es que ello es posible.
Además, añade la asociación, la caza no sólo es incompatible en el Prat con la biodiversidad sino también con el uso social medioambiental, objetivo prioritario en todo espacio natural protegido. Los perdigones y los visitantes son incompatibles y las actividades medioambientales, recreativas o educativas están actualmente subordinadas a la actividad cinegética.

EL PRAT, ZONA DE ESPECIAL PROTECCIÓN PARA LAS AVES (ZEPA), EXTINGUE LAS ANÁTIDAS EN EPOCA DE CAZA.

La práctica ausencia de anátidas en plena actividad cinegética en las más de 800 hectáreas del Prat muestra la nefasta gestión que al respecto realiza la Conselleria.
Las figuras de humedal catalogado, Parque Natural, humedal RAMSAR, Zona de Especial Conservación (ZEC) o Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), es decir protección autonómica, europea (Red Natura 2000:ZEC y ZEPA) e internacional (humedal RAMSAR), parecen no ser suficientes para que la Conselleria tome cartas en el asunto.
Las evidencias sobre las nefastas consecuencias de la caza en el Prat son tan conocidas como ignoradas por la Conselleria desde hace años. Los censos de aves acuáticas invernantes, que año tras año realiza la administración, así lo corroboran y muestran cómo en humedales valencianos con menos hectáreas que el Prat pero con una gestión cinegética diferente se cuentan por centenares las anátidas presentes.
El actual informe del Grup Au d’Ornitologia añade más contundencia, si cabe, sobre unos hechos inadmisibles. Hechos que, a juicio del GECEN, hablan con claridad de la postura adlátere y servilista de la Conselleria ante el sector cinegético en el Prat.
Sacrificar la biodiversidad de un espacio protegido para contentar al sector cinegético es renunciar a los fines, objetivos y funciones del espacio natural protegido, anulando el sentido de su protección.
GECEN ha remitido escrito a la Conselleria exigiendo la prohibición de la caza en el Prat hasta que la misma se racionalice y se subordine a las necesidades de protección, conservación y uso social medioambiental que, como objetivos prioritarios e irrenunciables, tiene todo espacio natural protegido.

NOTA DE PRENSA

 

Castellón, 6 de abril de 2017.

 

Asunto: Aprobación de un coto de caza en el pico del Penyagolosa por parte de la Conselleria.

 

GECEN CONSIDERA INCOMPATIBLE EL COTO DE CAZA EN EL CORAZÓN DEL PENYAGOLOSA CON EL USO SOCIAL DEL PARQUE NATURAL.

 

LA ASOCIACIÓN PIDE QUE NO SE RECIBA A LOS VISITANTES  DEL ESPACIO NATURAL PROTEGIDO CON EL SONIDO DE LAS BALAS.

 

La Conselleria, según comunicó en la reunión de la Junta Rectora del Parc Natural, ha aprobado un coto de caza de 545 hectáreas, la mitad de la extensión del Parc, que ocupa tanto el entorno inmediato del pico del Penyagolosa como una parte de éste. El coto es colindante, además, con la senda de acceso al pico, senda especialmente transitada.

El coto de caza, que tiene previsto tanto la caza menor como la mayor (cabra, corzo y jabalí), carece aún de Plan Técnico de Ordenación Cinegética que es el que regula las condiciones de caza. 

Al margen del Plan Técnico que finalmente se apruebe, tanto la zona objeto de la actividad como las fechas del periodo cinegético coinciden con una gran afluencia de público cuya seguridad sólo se puede garantizar impidiendo o limitando drásticamente su acceso.

Se plantean pues problemas tanto medioambientales, con la transformación de un parque natural en una especie de Parque-Coto y el impacto sobre la biodiversidad que ello conlleva, como problemas de seguridad y de incompatibilidad de usos en una zona, insistimos, de tanta afluencia como es el pico y su entorno.

Una aprobación, la del coto, que no cuenta con el necesario informe por parte del Director del Parc valorando las afecciones o con la aprobación de la Junta Rectora que no ha sido consultada previamente.

 

 

SIN PLAN RECTOR DE USO Y GESTIÓN.

 

El Parque carece a día de hoy de un Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG), que es un documento básico para gestionar un espacio protegido pues regula la ordenación de sus recursos, define y establece sus objetivos de gestión y todo ello contando con todos los actores implicados.

Alguien quiere hacer negocio a través del turismo cinegético extranjero, según la información facilitada, y cuenta, ateniéndonos a los hechos, con el respaldo de la Conselleria. Conselleria que ha actuado de espaldas a la Junta Rectora y que es capaz de permitir la caza en lugares absolutamente inapropiados para ello  pero incapaz de aprobar las normas básicas de gestión que deben regir todo Parque Natural, el PRUG.

 

NOTA DE PRENSA

 

Castellón, 29 de marzo de 2017.

 

TORRENT DE NULES: GECEN PIDE A LA CHJ QUE ATIENDA A LA NORMATIVA DE LA ZONA DE ESPECIAL CONSERVACIÓN (ZEC) DEL MARJAL DE NULES Y RESTAURE EL HUMEDAL CREANDO LAS BALSAS PREVISTAS.

 

LA RESTAURACIÓN ECOSISTÉMICA DE LA FINCA DEL POU Y SU ENTORNO ES UNA PRIORIDAD IRRENUNCIABLE.

 

La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) debe compatibilizar cualquier actuación en el barranco Juan de Mora de Nules (Torrent de Nules) con la normativa que rige el espacio de la Red Natura 2000, la ZEC del Marjal de Nules-Borriana. Espació natural así declarado por los valores medioambientales que posee a nivel de biodiversidad y hábitats.

El humedal, que también está catalogado como tal, dispone de normativa de protección específica tanto la que le otorga la Ley de Espacios Naturales Protegidos de la Comunidad Valenciana como el articulado del DECRETO 127/2015, de 31 de julio, del Consell, por el que se declara como ZEC.

En dicha normativa se señala la imposibilidad de utilizar el cemento y el bombeo sistemático, por ser absolutamente incompatible con el bien publico a conservar, el humedal.

La CHJ debe aprobar un proyecto respetuoso con la normativa medioambiental y actuar evitando inundaciones no deseadas mediante la gestión del agua y del territorio, en este caso aplicando una restauración ecosistémica utilizando la finca del Pou de Nules. Las dos lagunas previstas, más las actuaciones oportunas asociadas a éstas, deben garantizar no solo evitar las inundaciones fuera del humedal sino también una gestión hidroecológica que dote al humedal del recurso agua, base fundamental de su funcionalidad ecosistémica. GECEN exige coordinación entre las administraciones, la Confederación y la Conselleria, que es quien tiene las competencias medioambientales, para que se construya medioambiente y no hormigón.

El ayuntamiento de Moncofa desea compatibilizar las actuaciones de la CHJ con la actividad agraria, turística y la salud pública. La asociación le recuerda al Sr. Alós que con hormigón y campos de golf no se protege la agricultura, que no todo el turismo que existe es el de sol y playa y que el mosquito tigre se caracteriza por reproducirse fundamentalmente en ambientes urbanos o residenciales y nadie propone acabar con dichos ambientes para ello.

Olvida el Ayuntamiento una compatibilidad fundamental y en este caso prioritaria, la compatibilidad de cualquier actuación en un espacio natural con la preservación del mismo; con canales de hormigón y bombeos sistemáticos no se protegen los humedales, se destruyen. 

 

¿Quienes somos?

GECEN: Grupo para el Estudio y Conservación de los Espacios Naturales.

Una Asociación para la Defensa de la Naturaleza de la Comunidad Valenciana

Información de contacto

  • Apartado de Correos 1139
    12080 Castellón
  • gecen@gecen.net
  • 964 05 82 99 - 646 78 93 23